El Monbus Obradoiro hizo historia en el partido de esta jornada, en el que se enfrentó al Casademont Zaragoza.

El Monbus Obradoiro se reencontró con el triunfo después de un partidazo contra el Casademont Zaragoza en el que no faltó de nada. Grandes dosis de acierto, una interpretación impecable del plan de partido, y el sufrimiento final con las dudas tras la lesión de Pepe Pozas en un desafortunado lance de partido. El combinado de Moncho Fernández sumó la sexta victoria de la temporada en una mañana con varios récords colectivos e individuales.

Intensidad y confianza

El Monbus Obradoiro salió enrabietado, con muchas ganas de jugar tras la derrota del jueves y de transformar las buenas sensaciones de los dos partidos anteriores de esta semana en un triunfo. Los jugadores de Moncho Fernández entraron muy serios en el partido, con una lectura excelente en ataque, lanzados por Robertson por fuera y Birutis por dentro (9 puntos cada uno) para cimentar las primeras ventajas del encuentro. Aunque el Casademont Zaragoza también entró entonado, sobre todo gracias a Ennis, el combinado gallego fue mejorando progresivamente con el paso de los minutos en defensa para ahogar al equipo de Sergio Hernández.

Gran despliegue en el rebote y en las transiciones

Una de las grandes virtudes del Monbus Obradoiro fue saber anular las grandes virtudes del Casademont Zaragoza: el rebote y los contragolpes de uno de los equipos más rápidos de la liga. Los santiagueses se fueron hasta las 36 capturas, 11 de ellas en ataque que dieron segundas oportunidades, y limitaron las posibilidades de contra de los zaragozanos, que apenas pudieron aprovechar las ventajas en transición. El Monbus Obradoiro ejecutó muy bien el plan de partido, y supo neutralizar al Casademont Zaragoza durante 35 minutos en los que apenas hubo borrones.

Una mañana con mucho acierto

Además de hacer muy bien las cosas en la parcela física, tanto en el rebote como en las transiciones mañas, al Monbus Obradoiro le acompañó el acierto que no habían tenido en partidos anteriores. Los obradoiristas, que habían tenido buena situaciones de tiro, los convirtieron contra el Casademont, con 16 de 25 en triples, un 64% de acierto, solo empañado por el apagón de los últimos minutos. El Monbus Obradoiro movió muy bien la pelota y supo encontrar al hombre libre, unas veces Czerapowicz, otras Álvaro Muñoz, y la gran mayoría Robertson, que firmó una actuación colosal.

Récords colectivos e individuales

El partido contra el Casademont Zaragoza se cuela en el libro de oro del Monbus Obradoiro con varios récords, tanto a nivel colectivo como individual. El tercer cuarto fue excelente, con unos porcentajes de acierto espectaculares, en los que los de Moncho Fernández anotaron la friolera de 38 puntos. Fue el mejor cuarto en el aspecto anotador de la historia del Monbus Obradoiro.

En este sentido, Kassius Robertson fue el brazo ejecutor. El escolta americano entró en trance anotador, y enchufó todo en un tercer cuarto en el que el Monbus Obradoiro acarició los 30 puntos de renta. Robertson acabó la contienda con 37 puntos (nunca antes un jugador había anotado tantos puntos en unpartido con la camiseta obradoirista), anotó nueve triples en 14 intentos y concluyó con 35 de valoración. Además de anotar, Kassius volvió a deleitar con su lectura del juego, y se convirtió en un quebradero de cabeza para los defensores visitantes.

La lesión de Pozas corta el ritmo

La única mala noticia de una mañana que iba sobre ruedas fue la lesión de Pepe Pozas. El base malagueño, que estaba manejando las riendas del equipo con firmeza (siete asistencias), se dañó el tobillo derecho en una desafortunada acción en la que chocó con Sulaimon. Pozas se retorció de dolor sobre el parquet, enfrió el ánimo de sus compañeros, y se tuvo que ir al banquillo sin apoyar el pie.

Casademont Zaragoza supo interpretar las dudas obradoiristas, desconcertados y preocupados por el estado físico del capitán. Además, el equipo de Sergio Hernández encontró el acierto en acciones muy meritorias de Barreiro y del propio Sulaimon, y redujeron las diferencias al tiempo que crecían los fantasmas del Monbus Obradoiro.

Pese a todo, el equipo de Moncho Fernández supo ser paciente y superar la presión de los zaragocistas, para llegar al final del partido con un colchón cómodo y sumar la sexta victoria de la temporada.

 

Íñigo Caínzos – Obradoiro CAB

 

FICHA TÉCNICA

Monbus Obradoiro 102:  Pozas (3), Robertson (37), Muñoz (10), Cohen (9), Birutis (19) – quinteto inicial – Oliver (2), Beliauskas (2), Rafa García (-), Enoch (11), Daum (0), Czerapowicz (9) y Suárez (0).

Casademont Zaragoza 91:  Sulaimon (12), Bray (14), Brussino (3), Barreiro (19), Hlinasson (4) – quinteto inicial – Fernández (-), Font (2), Benzing (4), Stosic (-), Ennis (29), Thompson (4) y García (0).

Árbitros:  Juan Carlos García, Javier Torres y Andrés Fernández.

Parciales: 28-23, 19-14, 38-24 y 17-30

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 15 de la Liga Endesa, disputado en el Multiusos Fontes do Sar, a puerta cerrada. 

El Monbus Obradoiro ya solo tiene en mente su siguiente compromiso de la Liga Endesa. Sin apenas tiempo de pensar, el domingo, a las 12:00 horas, los obradoiristas recibirán al Casademont Zaragoza (Movistar Deportes).

El Monbus Obradoiro volvió a acariciar el triunfo y se le escapó en el último suspiro.

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