El Monbus Obradoiro dobla la rodilla en un final dramático (78-81)

El Montakit Fuenlabrada sobrevivió en Sar ante el Monbus Obradoiro en un partido vibrante. Los de Néstor García se adjudicaron el triunfo en un final dramático, también desconcertante, con una falta en ataque sobre Llorca y una normativa confusa que impidió a Moncho Fernández hacer los cambios que tenía previstos terminó por descentrar al Monbus Obradoiro. Pese a todo, la última jugada estuvo a punto de salirle bien a los de Moncho Fernández. El triple a la desesperada de Pozas, que cayó abombado, se salió de dentro. El Montakit Fuenlabrada sigue fuerte y ganó por decimotercera vez esta temporada.

Fue un duelo muy disputado, sin grandes ventajas para ninguno de los dos equipos, disputado en el lodo ante las sensibles bajas de Matt Thomas y Marko Popovic. En el fango se movió mejor la escuadra fuenlabreña, capaz de imponer un punto más de físico, siempre al límite, escenificado por los 38 minutos en cancha de Vargas. El base venezolano fue una lapa, apenas concedió un milímetro en defensa a los bases gallegos, y también fue decisivo en ataque, con 18 puntos y 17 de valoración.

Vargas estuvo bien secundado por O’Leary y Paco Cruz, MVP de la contienda, con 16 puntos y seis asistencias en su expediente para acabar con 21 de valoración. También fue destacado el debut de Przenek Karnowski, una viga por dentro, acertado de cara al aro obradoirista.

El Monbus Obradoiro llevó la voz cantante durante gran parte del encuentro, sostenido por Pozas y Bendzius, también por Pustovyi por dentro. Resisitió como pudo el conjunto gallego, pero terminó cediendo, superado fisicamente por el Montakit Fuenlabrada.

Ya desde el inicio el partido fue muy reñido. La batalla sobre el tablero de Sar de dos ajedrecistas magníficos como El Alquimista y el Che no decepcionó a nadie. Cada canasta fue muy trabajada.

El Monbus Obradoiro, acertado por dentro, decidió cargar mucho con el lanzamiento exterior, con acierto para Sàbat, Navarro, Corbacho y Bendzius. Replicaron los fuenlabreños con Olaseni, incontenible cerca del aro, y también con Smits, que acertó desde cerca y también desde el 6’75 (24-25).

Los santiagueses siguieron probando desde lejos, con tiros liberados, pero con la fortuna dando la espalda. Hasta en dos ocasiones se le salieron de dentro los triples a Corbacho y Bendzius, en un momento en el que el Fuenlabrada estaba desconcertado, incapaz de contener al Monbus Obradoiro.

Esos dos fallos motivaron la reacción fuenlabreña, con jugadas de memoria, bien masticadas, con triangulaciones excelentes que acababan en tiros liberados cerca de canasta. En un abrir y cerrar de ojos los de García voltearon el electrónico. Paco Cruz descosió el entramado defensivo local, y Vargas seguía elevando la temperatura desde una defensa muy agresiva. Los contactos con Navarro, Pozas y Sàbat desquiciaron a los bases del conjunto santiagués.

Artem Pustovyi acudió al rescate gallego, y Radovic dejó para la galería una preciosa acción. Un baile de pies, una finta con la derecha para rematar con la izquiera, y levantar a la afición de sus asientos. Cuando parecía que el Monbus Obradoiro, un triple imposible de O’Leary sobre la bocina igualó el marcador al descanso (45-42)

El partido aún fue más físico en la reanudación, muchas faltas y muchos puntos desde la línea de personal. Se trabó la contienda y la producción ofensiva se resintió. En cada acción saltaron chispas. Fue un cuarto espectacular de Eimantas Bendzius, autor de diez puntos, batallador en la pintura, inteligente para jugar cerca del aro.

También se lució Paco Cruz, muy fuerte en sus penetraciones. El base mexicano encontró bandejas y forzó personales, decorando su expediente y manteniendo al Montakit Fuenlabrada en la órbita del Monbus Obradoiro. Tan pronto estaban los gallegos cuatro arriba como los madrileños se ponían con tres de ventaja. E final del último cuarto, calcado al del segundo, pero con protagonistas invertidos. En este caso fue Corbacho quien se sacó de la chistera un lanzamiento complicado para anotar un triple sobre la bocina (63-61).

La tónica fue la misma en el tramo final del partido, con la irrupción de Ben Simons como mejor noticia para el Monbus Obradoiro. En el asalto definitivo sumó siete puntos y se le salió de dentro un triple liberado cuando los santiagueses podían poner tierra de por medio.

Con Vargas y Karnowski redujeron distancias los de Néstor García y remontaron, afrontando los últimos minutos con una exigua ventaja. Justo antes de los desconcertantes últimos veinte segundos, claves para que los locales terminasen por doblar la rodilla.

Atacaba el Monbus Obradoiro y defendían los fuenlabreños con un punto de ventaja. Masticaron la jugada los locales, buscando la mejor situación, sabiendo que tenían bola de partido. Otro final a cara o cruz hasta que sonó el silbato. Los colegiados señalaron una falta en ataque de Bendzius sobre Llorca cuando el escolta del Fuenlabrada visitó el suelo en una porfía por ganar la posición. La cara del lituano era un poema ante una decisión muy protestada por la afición obradoirista.

Después de los obligados tiros libres anotados por Vargas, las pizarras de Moncho Fernández y Néstor García volvieron a echar chispas. Primero pidió el tiempo muerto Fernández y preparó su jugada. Una vez que sus cinco jugadores estaban sobre el parquet, Nestor García pidió otro tiempo para contrarrestar la jugada y responder al quinteto obradoirista. Al volver a saltar a la cancha, el Monbus Obradoiro propuso cambios en su quinteto, impedidos por los árbitros que aplicaron una normativa confusa, desconcertante y desconocida por la mesa, entrenadores, jugadores y aficionados.

Pese a todo, lo intentó Pozas, liberado y desde más de ocho metros. La acción fue buena y la parábola prometedora, pero cuando el balón estaba entrando terminó de rebotar contra el aro, se salió de dentro, y fue escupido con violencia fuera de la canasta. El Montakit Fuenlabrada se llevó la victoria.

Se lamentó el Monbus Obradoiro por caer en un final apretado, pero mirando con optimismo al futuro, con las salidas a Gran Canaria y Badalona. Saben los de Moncho Fernández que hay cosas que mejorar, pero que se trabajó bien contra el Montakit Fuenlabrada en un encuentro que pudo ganar cualquiera. Pero la ruleta rusa del final castigó a los obradoiristas y sonrió a los fuenlabreños.

 

Íñigo Caínzos – Obradoiro CAB

 

FICHA TÉCNICA

Monbus Obradoiro 78: Pozas (12), Navarro (10), Bendzius (15), Simons (7), Pustovyi (9) – quinteto inicial – Sàbat (3), Llovet (4), Radovic (5), Spires (0), Thomas (-), Corbacho (11) y Laksa (2).

Montakit Fuenlabrada 81: Vargas (18), Cruz (6), Eyenga (7), Smits (7), Olaseni (12) – quinteto inicial – O’Leary (10), Rupnik (0), Llorca (4), Llorente (0) y Karnowski (7).

Árbitros: Emilio Pérez Pizarro, Sergio Manuel y Alfonso Olivares. Eliminaron por faltas a Gabriel Olaseni y Rolands Smits, del Montakit Fuenlabrada.

Parciales: 24-25, 21-17, 18-19, 15-20.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 21 de la Liga Endesa, disputado en el Multiusos Fontes do Sar ante 4.719 espectadores.

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